Isaac Martinez

Diario de un escritor indie

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10 ideas para escribir libros de no-ficción: Crónica

¿Os falta inspiración para poneros a escribir un libro de no-ficción?

En un anterior post dejé un par de ideas como muestras de porque era necesario escribir un libro de no-ficción, poniendo ejemplos de historias que deberían tener al menos la oportunidad de poder perdurar. Pero como tenia muchos mas ejemplos me decidí a redactar otro post solamente dedicado a dar ejemplos.

También, con estos ejemplos, os quiero hacer ver que aunque parezca mentira, ese producto tendrá bastante tirada. Y aunque no la tuviera, veréis como es una idea genial escribir sobre ese tema. Mucha gente os lo agradecerá. Y eso sin contar lo que aprenderéis vosotros.

Teniendo en mente un libro de no-ficción de tipo crónica, os voy a dejar 10 ideas para que escribáis sobre ellas:

  1. Historia de vuestro colegio de primaria/secundaria.

    Seguro que nadie ha escrito esa historia aun.  Y estoy convencido de que si escribes ese libro y lo compartes entre los antiguos compañeros de aula tendrás bastantes compradores, y podrás hacer una tirada bastante decente. ¿Y sobre que puedes escribir? Pues bien, piensa que alumnos famosos ha tenido, cuantos cambios de nombre ha sufrido, que profesores han dado clase en el, etc. Seguro que rápidamente encuentras material para completar tu libro.

  2. Historia de vuestro barrio.

    Redactándola podrás conocer mas donde vives, y con ese libro en la mano seguro que en vuestro ayuntamiento os podrá dar mas visibilidad, incluso alguna ayuda. De nuevo compartiendo la existencia del libro en los foros adecuados tendrás mucha visibilidad. No creo que haga falta rebuscar mucho para encontrar información interesante, cuando se trazaron los planes urbanísticos, que había antes en aquel lugar, establecimientos importantes que hubo en el lugar, etc, etc…

  3. Historia de una empresa.

    Si trabajas en una empresa longeva, seguramente puedas escribir la crónica de su historia. De nuevo, hasta podrías tener facilidades desde la propia dirección para escribirlo, y no pocos futuros compradores de tu libro, entre tus compañeros. También puedes buscar una empresa o negocio sobre el que escribir, aunque no trabajes en ella. De eso hablamos en la siguiente idea.

  4. Historia de un establecimiento conocido.

    Aunque no sea de tu propiedad, si eres asiduo de un establecimiento que tenga ya solera, un bar, un colmado, etc, seguro que le puedes sonsacar al dueño que te cuente su historia. Ese libro tendrá muchísima predicación entre otros clientes del local. Y no penséis que no tendréis asuntos sobre los que hablar, las infinitas historias que hayan pasado en aquel lugar os darán material para muchas páginas.

  5. Historia de tu familia.

    Si ya tienes un árbol genealógico, ya tienes medio libro escrito. Y con una familia bastante populosa, 50 ejemplares se venderán rápido. Y aunque no lo vendas, dime quien, a aparte de las dinastías reales, tiene un libro dedicado exclusivamente a su familia 😉

  6. Historia de tu club deportivo local.

    Tanto si sois aun practicantes como sino, seguramente en algún momento habéis participado en algún club deportivo. Un club ciclista, un equipo de fútbol sala, pesca deportiva,etc. Por muy humilde que sea, cuando tenga su libro escrito, estará en igualdad de condiciones de un club de fútbol de primera división. Puedes contar que grandes éxitos tuvo, que deportistas ahora famosos comenzaron en él.Cuando se fundó, con cuanto dinero. Créeme, tienes mucho que contar.

  7. Historia de una instalación deportiva o recinto cultural.

    Si eres un aficionado a este lugar, fácilmente podrás escribir algo sobre el. Y como no podrás involucrar a los gestores para que te cuenten más sobre el. La audiencia que puedes tener también es máxima. Basta que lo pongas en conocimiento y tendrás muchos futuros compradores de tu libro. Si hablamos de un estadio, podrás hablar de todos los equipos que han jugado en él, que partidos han tenido lugar, etc. En cambio si es un teatro o un cine, tienes material mas que de sobra, cuando se fundó, que representaciones se han hecho en él.

  8. Historia de un producto artesano.

    Seguramente en vuestro lugar de residencia, exista un producto artesano -ya sea comestible o no-, que merezca la pena redactar su origen, historia y modo de fabricación. De nuevo tenéis un filón entre los consumidores de ese producto que seguramente compren vuestro libro.

  9. Historia de una estación / puerto / aeropuerto.

    Que mejor lugar  que una instalación por la cual pasa tanta gente para contar historias. Que modelos de trenes, aviones, barcos han pasado por allí. Que lineas, aerolíneas han operado desde ese lugar, o que recorridos partían desde allí. De nuevo tendrás muchas facilidades para distribuir esos libros si te pones en contacto con la dirección de la instalación.

  10. Historia de las fiestas de tu barrio.

    Y sin pensar tanto en patrimonio tangible, podríamos hablar de tradiciones o fiestas de un ámbito local, y de las que nadie se haya dignado a escribir sobre ellas. Piensa que en la siguiente ocasión que se celebren estas fiestas, tu libro podría estar a la venta en un tenderete, verás como te los quitan de las manos.

Me dejo otros ejemplos, de hecho ahora mismo se me acaba de ocurrir, que quizás podríais hablar de vuestro hospital o centro medico mas cercano. Podrás contar que gente famosa nació en ese hospital, que médicos, su actuación en alguna epidemia o durante alguna guerra. Incluso ver que otros usos ha tenido ese edificio a lo largo de su existencia. Seguramente vosotros encontréis muchos mas ejemplos, leyendo los que ya he dejado.

Quiero incidir de nuevo en que no os quedéis con la parte pecuniaria de este asunto. Si digo que ese libro será fácil colocar, no es para que os forréis vendiendo libros sobre estos temas, si no para que podáis realizar una tirada relativamente grande, sin tener que perder dinero. Básicamente para que veáis que, aunque sea algo de interés muy local, no es un tema que no tenga interés.

Realmente, el único fin que tendríais que tener en mente al escribir un libro de esta categoría, debería ser el de preservar esa historia que estás contando, lo demás debería ser secundario.

Venga, ¡nos vemos en la próxima!.

Antes de comenzar a escribir un libro de ficción

Menudo titulo le he puesto a este post. Como si fuera tan fácil explicarlo.

No pretendo dar una lección magistral sobre este tema, pero si algún que otro consejo que os pueda ayudar, sobretodo al inicio de un proyecto tan complicado como puede ser el de escribir una novela. Sobretodo si es la primera que escribes.

Que vais a contar

Este punto tendría que ser obligatoriamente el primer punto a tratar.

Desde luego que debierais comenzar a escribir conociendo ya a los personajes que protagonizarán vuestro relato. Y tener una mínima idea de su historia. Nada definitivo. Pero sin ser necesario saber a donde les llevará el camino que describiréis en vuestra novela. Y es que muchas veces el libro se escribirá por si mismo. Por mucho que creáis que lo tenéis todo cerrado, seguramente cuando terminéis el libro, no será el mismo que teníais en mente.

Este punto debiera ser el mas fácil de completar. Esa proto-idea será la que os haya hecho tener ganas de escribir un libro para contar vuestra historia.

No necesariamente, pero esta historia aun sin nacer, seguramente os conducirá al siguiente punto que tenéis que tener claro antes de comenzar con vuestro libro.

Sobre que temática queréis escribir

Teniendo vuestra historia medianamente clara, lo siguiente que tendréis que saber es sobre que temática queréis escribir. Puede parecer una obviedad, pero estoy seguro de que alguien le puede suceder, de que alguien se pone a escribir y 20 paginas mas tarde se da cuenta que no sabe en que genero se podria categorizar su novela.

No os pongáis a escribir sin saber a que genero pertenece vuestra obra.

Aunque posiblemente vuestra historia inicial ya esté ligada a una temática en concreto.

Y yo no me complicaría la vida, y escribiría literatura genero. Y si no sabéis los géneros que tenéis disponibles, son mas o menos estos:

  • Terror
  • Fantasía
  • Ciencia Ficción
  • Romántica
  • Novela negra
  • Histórica
  • etc,etc,etc.

En resumen, tenéis mucho donde escoger.

Otro consejo importante seria este:

No intentéis innovar

Aunque pueda parecer un poco negativo, creedme.  Si estáis comenzando no intentaría meterme en géneros mixtos o tratar de reinventar algún genero. Eso dejadlo para mas adelante. Básicamente para ¡cuando no necesitéis  leer estos posts!

Picasso, uno de los mayores genios mundiales en el arte, comenzó pintando exactamente igual al resto de pintores de la época, hasta que llego a crear un estilo propio. Esa seria la idea, primero domina un estilo, y cuando puedas, crea el tuyo.

Así que la propia definición del genero que hayáis escogido antes os servirá de marco para saber hasta donde podéis llegar con vuestra novela. Si es de terror no metáis humor cada 3 paginas, por ejemplo.

El siguiente consejo sería este:

Copia a tus escritores admirados

Y cuando digo copiar no digo copiar literalmente. Nada de copiar frase a frase. No es eso. Me refiero a que volváis a leer esos libros que tanto os han gustado e investigad que es lo que ha hecho que os gusten. Cuando lo tengáis claro, intentad escribir así. De esa manera.

Y no tengáis miedo de que os digan que parecéis un calco de tal o cual. Seguramente esos tal y cual, en su momento “copiaron” a alguien mas. Porque no es posible crear nada en este mundo, sin verse inspirado por otra persona que te ha precedido. Quizás el primer neardenthal tuvo la oportunidad de hacer algo que no pudiera ser achacado a otras influencias. Si fue así, él fue el ultimo en conseguirlo.

Es imposible que mimeticéis tan exactamente el estilo del otro escritor, hasta el punto de que sea imposible distinguiros. Pero si que, con el tiempo iréis desarrollando el vuestro propio.  Con esta copia iras ganando en soltura y os servirá como una especie de ruedines de bicicleta, de los que os acabaréis desprendiendo cuando ya no os sean necesarios.

Venga, vamos a por el siguiente consejo:

Analiza como están escritos otros libros

Cuando os hayáis leído un libro que os guste (si no os ha gustado, no hagáis nada con ese libro, por favor) analizad como estaba escrito. Mirad como su autor ha ido construyendo ese libro.

Como introducía nuevos giros. Como provocaba tensión al acabar un capitulo. Como organizaba los diálogos. Etc.

Todo tiene una formula no escrita. Con un poco de atención podréis llegar a ver la estructura de la narración. Como se presentan los personajes, como avanza la trama, como y cuando se describen los lugares. Pensad como podríais aplicar, todos esos mimbres que habéis descubierto, a vuestra historia.

Eso si, no intentéis hacer ese análisis con el Ulises de Joyce, acabareis locos de remate. Ese libro seria el ejemplo perfecto de libro sin estructura distinguible.

Y ya paro aquí.

Creo que teniendo claros estos 5 puntos que he comentado, es factible abordar vuestro libro de ficción. Ojo, estamos hablando del punto de partida, aun no habéis hecho nada, pero si lo hacéis todo bien ya tendréis claro todo esto, fijaros que con este trabajo previo, ya sabéis:

  1. Que vais a contar:
  2. Como lo vais a contar, y :
    1. En que tipo de genero va a estar escrito
    2. En que estilo
    3. y que estructura va a tener la narración

Esta fase os puede llevar bastante trabajo y realmente puede ser descorazonadora ya que, aun acabándola, todavía no tendréis nada escrito. Aunque realmente ya tendréis mucho adelantado.

Y sobretodo, todo lo que hagáis ahora no tendréis que repetirlo ya con el libro avanzado.

Si descubres que hay algo que no cuadra con el estilo que teníais pensado o que la historia no va a encajar con lo que inicialmente teníais previsto, y ya tenéis medio libro comenzado, fácilmente tardareis el doble en corregirlo. Con el agravante de seguramente tener que borrar texto ya acabado, cosa que a ningún escritor gusta.

Espero que este articulo os sirva de ayuda para vuestros futuros proyectos.

¡Nos vemos en el siguiente post!

Como empezar a escribir un libro de no-ficción

Hoy vamos a ver por donde tenemos que comenzar, si nuestra idea es escribir un libro de no-ficción. Y con no-ficción me refiero a:

  • un trabajo de investigación histórica.
  • un manual técnico.
  • una lista de consejos para mejorar en algún aspecto de tu vida.
  • etc,etc,etc.

 

Normalmente estos ensayos tendrán una estructura capitular, y estarán escritos con un lenguaje plano y sencillo. Y por eso son mucho mas fáciles de escribir que, por ejemplo, una novela. Cosa que pude experimentar en mis carnes con Viajes por Mundos Fantásticos.

Esto quiere decir que no es necesario hacer florituras con el lenguaje, ni complicar la estructura. Ni es obligatorio, evidentemente, incluir una trama en estos tipos de libro.

Aunque yo recomiendo fervientemente que, como mínimo, estos libros sean amenos. La explicación técnica no tiene por que ser aburrida. Eso si, tendrá que ser precisa. Sea de lo que sea de lo que habléis.

Y para ello, para escribir un libro preciso, tendréis que tener muy claro como va a ser el libro, no vale comenzar sin saber cual va a ser el final. No comencéis un libro explicando como iniciarse en el running y mezclarlo con temas de halterofilia. O un libro explicando la vida de un rey de la edad Media, y acabar con la vida de un Papa. O un ensayo defendiendo el veganismo, donde la tesis final sea que comer carne es bueno.

Cosas que quizás si podéis hacer con una novela.

Por todo lo que he comentado hasta ahora,  organizar las ideas que quieres plasmar en tu libro será muy importante. Tanto que será lo primero que tengáis que hacer.

Organiza tus ideas

Como hacerlo, creo que es fácil, con postits, cuadernos, etc.  Pero si no queréis usar postits, siempre podéis copiarme un truco mio.

Ojo, seguro que os parece una chorrada, pero a mi me funciona.

Lo que hago es coger folios en blanco y doblarlos para convertirlos en hojas A5. De esta manera os quedaran una especie de mini-cuadernos de 4 hojas. En ellos voy escribiendo sobre un tema, o subtema. Cuando ya tengo varios de ellos, al estar separados, puedo luego graparlos en el orden que yo quiera, cosa que no me dejan hacer los cuadernos.

Bueno, siempre puedes arrancar las hojas y volverlas a grapar, aunque no sea nada partidario de eso. Y es que de pequeño, siempre cuidaba el material 😉

Y por que no, podéis ir apuntando las mismas ideas en el fichero de texto donde estáis escribiendo el libro. Si usáis almacenamiento en la nube podréis editar el fichero en casi cualquier sitio, si necesitáis apuntar alguna idea nueva. Os quedará algo desordenado, pero estaréis seguros de no perder ninguna idea por el camino.

Obviando el soporte donde lo hagáis, ¿que es lo que tenéis que apuntar en estas notas?

Siempre temas básicos, muy resumidos, no tenéis que redactar todo hasta la ultima coma. Eso solo tenéis que hacer cuando os pongáis a escribir. Cuando le deis forma a todo el conjunto. Por el momento solo tenéis que apuntar datos concretos, fechas, sucesos, nombres, lugares. Luego ya reconstruireis lo necesario para que se pueda leer con sentido.

Otra técnica que podéis usar (y combinar con las anteriores) es la del mapa mental:

Mapa mental o mapa de ideas

No os penséis que esto de mapa mental es algo extravagante, algún tipo de psicoanalisis. Nada de eso, simplemente se trata de hacer un diagrama con las diferentes puntos de vista de una idea central.

De ahí que el diagrama siempre tenga un nodo central de donde salen las diferentes ramificaciones.

En este caso también recomiendo usar una técnica que ya comente en el anterior post: dibujar este mapa mental a mano para fomentar la creatividad.

También hay que decir, que hacerlo con el ordenador puede ser mas complejo si no tienes un software adecuado. En mi caso he usado, pocas veces la verdad, una versión gratuita de MindMaster, y la verdad que está bastante bien resuelto.

Después de crear tu mapa mental sobre el tema central del libro, prácticamente tendrás la estructura de capítulos de tu libro. Solo necesitaras determinar el orden entre ellos. Bueno, eso y escribir el libro.

Otro punto que  deberéis tener claro para saber como estructuráis y como escribís vuestro libro, es que tipo de libro queréis escribir.

Tipos de libro de no ficción

Será un manual, ¿un como se hace?, o más bien, ¿será una lista de consejos?

O quizás ¿escribiréis una historia, o será una crónica, o una biografía?

O un ensayo en donde se expresarán unas ideas apoyadas en unos hechos. Ideas que pueden ser personales, o interpretación de las ideas de otros.

Como podéis ver el tipo del libro influye en lo que tengáis pensado.

Así nos quedaría esta lista de tipos de libros:

  • lista
  • proceso
  • historia
  • ensayo

Os recomiendo escuchar este podcast de Ana Nieto: Cómo crear la estructura de tu libro.  En él se habla mas sobre estos conceptos.

¿Y en que os influye que hayáis escogido uno de estos tipos de libro?

Fácil, si tenéis que hacer una crónica, pocas cosas podéis hacer mas que relatar unos hechos en orden. En cambio en una lista de consejos, el orden os dará un poco igual.

En un manual, y en una crónica, tendréis que ser exactos y precisos. No podéis dar fechas aproximadas o instrucciones poco definidas. Si escribís un ensayo, al ser mucho mas personal, no será necesario ese nivel de exactitud. Aquí os podréis soltar un poco mas. El estilo puede ser mucho mas informal.

Os tendríais que adaptar a este marco artificial que os habéis impuesto. De esta manera será mas fácil saber el qué y el cómo lo tenéis que escribir.  Y ojo, que vuestros lectores os agradecerán que sigáis ese estilo fielmente.

En resumen, espero que con este post tengáis claro por donde tenéis que comenzar si vuestro futuro proyecto va a ser un libro de no-ficción.

¡Nos vemos en la siguiente!

 

 

Para que escribir un libro

El titulo de este post os puede sonar un poco extraño. Como si escribir un libro fuera algo de “raritos”. Suena un poco así:

¿Porque alguien haría esa locura? ¿Para que perder su tiempo así?

Ya se que no hay nada mal en escribir un libro. Lo que ocurre es que después de hacer mi pequeña guía sobre lo que me funciona para escribir, me quedé pensando que quizás alguien no le vería el sentido a escribir por escribir.

Pero yo si que se lo veo, hay muchos motivos por el cual deberíamos escribir. Muchos, en serio.

Y a enumerar esos motivos voy a dedicar este post.

Espero fervientemente que con ello pueda animar a alguien a ponerse con ello. Yo lo recomiendo.

Venga, vamos con el primer motivo.

Desde luego el primero de los motivos podría ser el único lógico para mucha gente:

Escribir un libro para forrarse

No creo que nadie debiera escribir para hacerse millonario, o ni siquiera para vivir de ello holgadamente.

Pero es que creo que nadie tiene una afición con la intención de forrarse, o al menos creo muy poca gente lo consigue. Así que tenemos que descartar esta aproximación.

No escribas un libro para eso. no lo conseguirás.

¿Pero tan mal está el tema?

¿Es tan difícil? Porque quizás en lugar de convertirte en millonario, podrías aspirar a unos cientos de euros al mes. Algo tendrá que haber entre J.K. Rowling y la nada mas absoluta.

Pues si, algo hay. De hecho una de las motivaciones que veo realistas y factibles podría ser la de:

Escribir un libro para ganar un extra

Conseguir un extra escribiendo es factible. Y aunque ese extra no te baste ni para pagar un recibo de la luz, si que podrías intentar usar ese extra para la subvención de caprichos varios. Os daré un objetivo que seria fácil de conseguir.

Yo pretendo usar  ese extra para pagarme los libros que leo. ¡Cosa que ni así he conseguido! Pero también hay que decir que leo mucho, como ya sabéis. 😉

Pero aun hay mas posibles motivaciones para escribir un libro, y que están muy alejadas de las pretensiones monetarias. Sigamos con ellas.

Escribir un libro para aprender mas sobre algo que te gusta

Pues si, para aumentar tus conocimientos. Se puede escribir un libro con eso en mente. Está claro que puedes estudiar sobre cualquier tema sin tener que escribir sobre ello, pero al menos para mi, esta es la segunda manera mas efectiva para poder aprender sobre un tema en concreto.

Pensad que la primera manera de la lista sería enseñar sobre ese tema. No hay nada que funcione mejor desde luego.  El problema es que para poder enseñar sobre algo, tienes que conseguir tener algún incauto alumno que se quiera poner bajo tus enseñanzas. Y eso puede ser harto complicado si la temática que te gusta es tan extraña como las que me gustan a mi.

Incluso este método es efectivo cuando crees que ya eres un experto sobre algo. Como me sucedió a mi con lo que se viene llamando como Misterio. Al escribir la serie de Crónica del Otro Lado, yo creía que lo sabia todo, y nada mas apartado de la realidad. Fue ponerme a escribir sobre ello y darme cuenta que no tenia ni puñetera idea. Sobre cada caso con el que me ponía descubría mas y mas cosas. Al profundizar me daba cuento que lo que creía saber era un espejismo de la realidad, muchas veces para bien o para mal.

Y esto me lleva a otro motivo mas para escribir:

Escribir un libro para ampliar tu curriculum

Hazlo, escribe un libro aunque solo sea para apuntarlo en tu curriculum. ¿Cuantos competidores en tu puesto de trabajo lo habrán hecho?. ¿Ninguno?

Seguramente.

Que mejor manera para demostrar que sabes algo, que escribir un libro sobre ello. Que entrevistador se negaría a ficharte si ve que tienes el conocimiento suficiente para escribir sobre alguna capacidad para las que te pretenden contratar. Quizás ese libro al que dedicaste un par de semanas de duro trabajo, te puede garantizar un empleo, o incluso un aumento de tu salario.

¡Que tiempo mejor invertido serian esas 2 semanas!

Pero me estoy metiendo de nuevo en temas materialistas. Aun se me ocurren mas motivos para escribir menos cuantificables.

Escribir un libro para tu satisfacción personal.

Pues si. Por que no para tu diversión, para tu placer. ¿por que no?.

Muy pocas veces no he disfrutado del tiempo que dedico a escribir.

Algunas de las veces que no me he divertido ha sido por que algo me estaba obligando a escribir: o sobre algo que no me gustaba, o porque tenia obligación de entregar algo en un plazo.

Esas dos condiciones son las únicas que me hacen perder el disfrute de escribir. Como no tengo ningún jefe que dicte lo que que escribo y cuando escribo, estos dos casos rara vez pasan. Así que el 99,999% del tiempo que he dedicado a escribir he disfrutado de ello.

Y eso significa muchas horas. Muchas horas de disfrute.

¿Os parece una mala razón para escribir?

Yo creo que no.

Y encima con un coste casi nulo. ¿Qué mas se puede pedir?.

Aun si quemaras (o borraras del disco duro) todas las paginas que escribieras podríamos considerar que ese acto de “placer” es una perdida de tiempo. Pero si guardas estas paginas y las unes formando un libro, el resultado es que tu disfrute ha generado un objeto que perdurará en el tiempo.

Me repito: ¿Que mas se puede pedir?

Si no te parece motivo suficiente, aun me quedan 2 motivos lo suficientemente bonitos, para que valga la pena cometer la locura de escribir un libro.

Escribir un libro para contar algo

¿Que obviedad, no? Todos los libros se escriben para contar algo. Y ya hay muchos libros. ¿Que vas a contar que sea especial?

Ya, pero es que ese algo, puede ser:

  1. Algo muy importante para ti. Solo para ti.
  2. Algo que se va a perder si tu no lo cuentas.

Cuenta la historia de como tus abuelos emigraron para llegar a la ciudad en donde estas ahora. Cuenta la historia de los ratos que pasabas de niño jugando con tus amigos a la consola.  Cuenta la historia del equipo de fútbol de tu empresa. Cuenta la vida que has imaginado de un neardental que han descubierto en una cueva. Cuenta la historia de como arreglasteis esa moto vieja con la ayuda de tus primos.

¿No son suficientemente especiales esas historias? Para ti lo son, así que ¿por que no escribirlas?

Esta claro que no conseguirás millones de lectores, pero ya hemos dicho antes que forrarse no es un motivo para escribir un libro. Si no las cuentas esas historias se perderán. Y esto me lleva al último motivo.

Escribir un libro para que se acuerden de ti

¿Que quedará de nosotros de aquí a 100 años? A no ser que se descubra la inmortalidad, nada. Alguna foto quizás, Un vídeo. Pero no creéis que será bonito que alguien del futuro lea vuestras palabras. Que diga: esto lo hizo mi bisabuelo. O: esto lo escribió alguien del siglo XXI.

Pensadlo ¡Seréis inmortales!

Y ya sabéis aquello de que toda persona debería escribir un libro, plantar un árbol, y tener un hijo. Esa famosa lista, que yo completé hace ya mas de dos años.

Si escribes un libro, ya tendréis una de esas 3 cosas hechas. Y ya se que la ultima es muy complicada, pero ya os quedará menos para acabar la lista. 😀

Bueno, acabo ya. Ojalá que con estos motivos que he descrito, pueda animar a que alguien se ponga a escribir.

¡Hasta la próxima!

 

Mis técnicas de escritura

Este post va a ir dedicado a todos aquellos que encuentren difícil escribir. A los que les cuesta, a pesar de que lo que les gustaría poder escribir un libro.  De verdad, espero que os ayude.

Os contaré lo que me ha funcionado a mi. Nada de consejos vacíos, solo os comento lo que me han ido bien.

Escribe rápido

¿Que idiotez de consejo, no?, diréis. Si no me cuesta escribir fluidamente, como lo voy a hacer rápidamente.

Pues si, hazlo.

Escribe rápido, sin preocuparte del sentido de las frases que pones. Solo ocúpate de desarrollar las ideas que tengas en la cabeza.

Vomitalas en un documento de texto. Sin pensar. Ya verás que, cuando las veas escritas, seguramente mas ideas aparecerán para acompañarlas.

Con suerte esas 2 o 3 ideas generales, se convertirán en 6 o 7 sin ningún problema. Luego, claro está, tendrás que extenderlas, completarlas y adornarlas. Sino, en vez de un libro tendrás una lista de tareas un poco extraña.

Claro está que tendrás que tener las ideas en la cabeza para poderlas soltar. Pero quizás ese día no estés inspirado. Pues bien, ya os digo que el 90% de los días no estarás inspirado. Así que necesitaras usar la siguiente técnica:

Tener las ideas preparadas con antelación

Para esto, necesitaras ser un poco organizado. No demasiado, no os asustéis.

Siempre que tengas una idea para tu novela, o ensayo, tienes que parar todo y anotarla en algún sitio. Obviamente en un sitio donde no lo vayas a perder.

Una herramienta que yo recomiendo para hacer esto es Google Keep. Con Keep podrás crear pequeñas notas, una especie de post-it vamos, y dejar escrito allí lo que creas conveniente. Su diseño minimalista hace que no te llame a escribir mucho, pero si lo necesario para volcar esa idea general.  Incluso a dejar solo una dirección web donde hayas visto algo interesante.

Lo mejor de todo es la posibilidad de gestionar esas notas, desde el móvil o el ordenador. Y el móvil lo llevas siempre encima, ¡así que no perderás ninguna idea porque no tengas donde apuntarla!.

Basta que te hagas tantas notas sobre los temas sobre los que quieras escribir, y cuando se te ocurra algo sobre ese tema lo apuntas en la nota correspondiente. El día que vayas a escribir, usas la info contenida en esa nota. Luego la puedes borrar (o vaciar) tranquilamente.

Después de recuperar esa idea o ideas, solo tienes que usar la primera técnica que he comentado antes, escribir rápido con lo que te sugiera esa idea.

Pero no me olvido también de escribir en un formato físico. Ya os hablé anteriormente sobre mi ya famoso Cuaderno de Semillas. Esto tiene mas pegas desde luego, porque o llevas el cuaderno a cuestas o tienes varios cuadernos en tus sitios habituales. ¡¡Y boli!!! Que no te falte un boli. Puede ser un problema no tener boli o lápiz a mano, justo cuando no quieres olvidarte de esa idea genial que has tenido.

Y el hablar de lapices, me conduce a otra técnica que también me funciona.

Escribe a mano si estas falto de ideas.

El escribir A MANO fomenta la creatividad. Ya sabéis, eso de coger un lapiz y usarlo con un papel. Eso que hace mil años que no hacéis.

Si un día te encuentras sin ideas frescas, por que las has agotado todas anteriormente o por cualquier otro motivo, da por acabada la jornada.

Que ese mal llamado bloqueo del escritor no te angustie.

Ese día ya no vas a escribir mas. Solo vas a coger lápiz y papel, y a jugar con ellos en la mano, pensando en lo que llevas escrito, o en lo que querías escribir pero que justo ahora te parece una tontería.

Cuando te hayas centrado, (y tranquilizado) seguramente se te ocurra algo nuevo. O recuperarás algo viejo que hubieras descartado. Comienza a escribir en el papel, lo que sea, tacha, borra, o coge otro papel.

Es imposible que no se te ocurra algo nuevo y bueno en poco rato.

Si quieres, puedes “romper” ese paro forzoso que te habías autoimpuesto, y volver a intentar escribir. O sino dejarlo para otro día. Aunque te parezca que has perdido el día, no es verdad. Porque ese siguiente día en que te pongas a escribir, ya tendrás madera para encender la hoguera.

Vale, y ahora que ya tienes algo escrito, ¿que falta?

Revisión, corrección, revisión, corrección y repetir otra vez….

Efectivamente.

No vas a escribir ni una sola puñetera linea bien a la primera. Asúmelo rápidamente y serás mas feliz escribiendo.

Esto no es un concurso de gimnasia rítmica, en que todo tiene que salir bien a la primera. Ningún escritor escribe de corrido y lo manda a imprimir sin fallar en nada.

Básicamente porque a ningún lector le importa que hayas perdido 1 hora repasando un párrafo, y que la versión que están leyendo ahora mismo sea la 28ª intentona.

Vas a tener que revisar y corregir, así que es mejor que no te preocupes de si eso que acabas de escribir está BIEN. Seguramente no, así que continua con lo siguiente.

Cuando lo tengas todo escrito, y sepas que no puedes poner ni un dato mas, ni una frase mas. Revisa. Y corrige. Verás como había fallos de bulto. Pero en la siguiente revisión serán muchos menos. Y así sucesivamente, hasta que quede suave y pulido.

Un caso práctico

Estas técnicas las tenéis que interiorizar de manera que en todo momento las uséis. De hecho yo mismo, al escribir esta entrada las he usado todas en mayor o menor medida.

La idea principal de la entrada estaba ya definida en un borrador previo que fui completando a poco a poco. Sabia que tenia que hablar de cada una de las técnicas que yo uso, así que esas 4 frases fueron el esqueleto del post.

Con sucesivas revisiones ese borrador fue ampliándose y mejorándose. Un poco un día, por la noche, por la tarde. Y el día que no estaba inspirado, me ponía con otra cosa. O fabricaba nuevas ideas para otro dia.

Y una mañana con suerte, bien pronto y con un café bien cargado, le pude dedicar mas de 10 minutos seguidos. Mi horario laboral y mi rutina familiar hace que sea difícil juntar ni siquiera ese poco rato. Pero al final, el post estaba acabado.  Y sin sufrir demasiado.

Pero ojo, que me dejo una técnica imprescindible.

La mejor técnica que puedes usar para escribir cada vez mejor es esta:

PRÁCTICA, PRÁCTICA, PRÁCTICA, y mas PRÁCTICA

Se que cuesta arrancar si no lo tienes por mano.  Lo que sea, ir en bici, cocinar, o cortarse las uñas de los pies. Desde luego que escribir no iba a ser diferente que otras tareas.

Pero cuando cojas la soltura necesaria, te vas a dar cuenta de que cada vez te cuesta menos escribir.

Hace poco contabilicé el tiempo que tardaba para escribir una pagina (unas 300 palabras) hace unos 6 años, y me di cuenta de cuanto había mejorado en este tiempo.

Hace 6 años escribía 300 palabras por hora. Y a duras penas. Perdía mucho tiempo pensando que era lo siguiente que tenia que escribir.

Actualmente conseguir 1000 palabras por hora no es ninguna hazaña a destacar. Eso es una mejora de un 300%. Que deportista firmaría por correr el 300% mas rápido. O saltar 3 veces mas de lo que lo hacia.

Con el ritmo que he alcanzado podría escribir un libro a la semana.  Si tuviera tiempo para ello, claro.

Pero ojo, que eso no es para siempre. Esa facultad se pierde, y hay que practicarla. Hay que entrenar. Todos los días si puede ser. Personalmente, llego a notar, el no escribir durante una semana. Y cuando lo hago a diario, la fluidez es total.

Y esta práctica no solo es una acción mental, sino que también es física. Debido a mi trabajo, casi llevo media vida pegada a un ordenador, y se que es difícil teclear, aunque yo pueda hacerlo sin mirar, y mientras hago otras cosas. Pero no nací con ese talento desde luego.

Si no practicas lo suficiente, escribir en un teclado puede ser un dolor de cabeza. Corregir cada palabra que escribas puede echarte para atrás. Y buscar donde se encuentra cada tecla, desesperante. Pero sobretodo va a hacer que escribas muy lentamente. Y esas paginas tardarán en completarse.

Si practicas cada vez te será mas fácil unir las ideas en tu mente.  Igualmente te será menos costoso teclear las palabras en el portátil. La practica te hará mejor sin ningún tipo de duda.

Espero que todas estas técnicas os ayuden, os puede dar fe que a mi me fueron muy bien, tanto en el pasado como ahora mismo.

¡Hasta el siguiente post!

 

Edita bien tu manuscrito

En los anteriores tutoriales sobre como convertir tu manuscrito  a mobi, y como convertirlo a epub daba por hecho que tu libro estuviera bien creado. Y no digo que esté mal hecho, sino que para que las herramientas de conversión funcionen bien, tendrás que seguir un par de directrices para que la conversión sea fácil de hacer y no se convierta en un parto.

Os explicaré lo que me funciona a mi con OpenOffice.

Para crear correctamente un libro electrónico

Saltos de linea

Acuérdate de incluir saltos de linea delante de cada capitulo. Nada de darle al enter hasta que el editor te monte una nueva página. Y dentro del propio capitulo en sí no insertes saltos de linea, deja que el editor haga la paginación por su cuenta.

Pensad que en el e-book no tienes que forzar la paginación y tiene que funcionar como un texto continuo. El visor del e-book intentará colocar las paginas como pueda. Si vas dejando saltos de pagina forzados en el texto interior del capitulo, obligaras al lector humano a pasar pagina innecesariamente si está usando un tamaño de letra distinto al que estés viendo tu.

Formato de los títulos

Formatea bien los títulos, lo necesitaras para crear el indice de tu libro. Tanto para el fichero con el que generaras tu libro físico, como para tu futuro e-book. Piensa siempre en eso, si consigues tener un fichero con un formato inteligible para tu e-book, y a la vez que quede bien maquetado para ser impreso, ahorraras muchísimo tiempo que podrás dedicar a escribir, y no a pelearte con el ordenador.

¿Y a que me refiero con formatear?. Básicamente a darle un formato distinto al cuerpo de texto y que sea reconocido. Lo que no tienes que hacer es coger el tipo de letra del párrafo y subirle el tamaño, y ponerla en negrita. Tienes que marcarlo como encabezado de tipo (o nivel) 1. Aquí abajo lo veras claro. Y recuerda que estoy hablando de como lo hago en OpenOffice, en otros editores puede ser diferente.

Si no te gusta el tipo de letra por defecto asociado al Encabezado 1 o 2 siempre lo puedes cambiar editandolo en la ventana de  Estilos y Formatos. Puedes pulsar F11 o clickar en el icono correspondiente como lo muestro aquí abajo.

De esta manera, el propio editor de texto te montará un indice poniendo en primer lugar los títulos que estén marcados como Encabezado 1 y por debajo los que estén marcados como Encabezado 2.

Como decía antes con un buen formato, donde tengas definido lo que es el “cuerpo de texto” y lo que son las tipografías de capítulos de nivel 1 y de nivel 2, el procesador de texto sera capaz de montarte automáticamente el indice, pero además te ayudará en la futura creación del e-book.

Números de pagina, y notas al pie

Otro punto donde es obligatorio que etiquetéis correctamente, es en los encabezados y pie de pagina. No creéis un pie o un numero de pagina forzoso, porque escribáis un texto al final de la pagina. En el libro físico podría quedar bien (aunque será complicado), pero no en el digital, donde te aparecerá un numero que no corresponde al real. Si etiquetas correctamente, te ayudará con la creación del indice en el propio editor de texto, como la conversión a e-book. Por ejemplo, si marcas las notas al pie correctamente, la conversión a fichero electrónico, directamente te creará un enlace para las notas para poder navegar cómodamente entre ellas y el texto.

Para crear correctamente un libro físico

Lo primero que vas a necesitar es tener un fichero pdf de tu manuscrito. Este es un paso que con el tiempo se ha facilitado bastante ya que hay muchas herramientas que lo permiten hacer sin problemas. En este caso con OpenOffice tienes un fantástico botón que te convertirá tu texto en pdf en un segundo. Te lo marco aquí abajo.

Con OpenOffice la generación del pdf es transparente, lo que veas en la ventana de edición será lo que aparezca en el pdf.  Se acabaron las sorpresas. Eso si, si se te ha escapado un punto en una pagina que debería esta vacía, aparecerá graciosamente para fastidiarte tu primera edición si no lo detectas a tiempo.

Pero esto no es todo, tendrás que tener otras cosas en mente para que tu libro físico quede correctamente.

Paginas en blanco

¿Y para que quieres paginas en blanco? te preguntarás.

Fíjate en cualquier libro físico y verás que el texto no comienza directamente tras abrir la portada.

Coge otros libros para ver cuantas paginas en blanco sitúan al principio y al final del volumen. El tuyo tendría que tener algo parecido, para que sea igual de profesional, que ese al que una editorial ha dedicado a gente que se dedica exclusivamente a eso.

Así que si quieres que el libro en físico tenga paginas en blanco tendrás que crear estas paginas en el propio pdf. Aquí si que tienes que insertar tantos saltos de pagina como necesites. Básicamente lo que tienes que tener es un pdf que sea exacto al libro físico que quieras imprimir.

Vigila las paginas izquierdas y derechas

Este es un problema complicado, al menos para mi que no distingo muy bien derecha de izquierda. Para editar correctamente un libro tienes que identificar que página va a quedar en que lado. Casi por ley, entiendo que en el mundo occidental, el texto del libro SIEMPRE comienza en una pagina situada a la derecha. Es decir si tienes el libro abierto frente a ti, en tu mano derecha tendrás ese comienzo del texto,  y en la izquierda una pagina vacía.

Incluye una pagina de más o de menos, y cuando recojas tu primera edición te llevaras una buena sorpresa, ya que el libro estará al revés. Y el texto comenzará donde no te lo esperas.

Es decir la página uno tendrá que estar a la derecha, y la dos a la izquierda. Y todas las siguientes paginas pares seguirán estando en la izquierda. Y las subsiguientes paginas impares a la izquierda. Ya se que esto parece un poco de cajón, pero tendréis que visualizar donde queréis que aparezcan los contenidos de vuestro libro: la dedicatoria, por ejemplo, o datos que necesitáis que salgan en el libro, pero que podéis hacer menos visibles poniéndolos en una pagina en blanco.

Y ya que estoy hablando de números de página me lleva a comentar otro detalle.

Números de pagina

En un libro electrónico no os tendréis que preocupar por la numeración de las  páginas puesto que el visor ya se encarga de ello. Eso si lo llega a considerar como “página”, ya que muchos te muestran directamente un porcentaje. Pero en un libro físico si que lo tenéis que tener en cuenta, y tendréis que incluirlas.

Generalmente el procesador de textos hará la mayor parte del trabajo automáticamente , pero te puede dar alguna que otra sorpresa. Si te decides a alinear los números de pagina hacia un lado o el otro, tendrás que tener en cuenta lo dicho mas arriba. Los números de las paginas impares están a la izquierda, y viceversa. Si quieres no complicarte la vida, déjalos centrados, yo hice lo mismo en Viajes por Mundos Fantásticos y me ahorré disgustos 😉

Nos vemos!

 

 

 

Uso avanzado de Calibre

En este post os contaba como crear un  ebook a partir de un fichero de texto en pasos muy sencillos, pero me dejé intencionadamente un par de consejos para ir mas rápido con vuestro trabajo.

Así como hago los tutoriales, parece como si yo fuera un ejemplo de la perfección absoluta, y ya nunca me equivocara, pero olvidaos de eso. Me equivoco mucho. Muchísimo. Y no suelo prestar atención a lo que hago. Así que, aun dominando ya el complicado arte de la creación de buenos ficheros de texto y de convertirlos rápidamente a e-book, cometo errores. ¿Y que pasa cuando cometes un error en la edición de tu manuscrito y solo eres capaz de detectarlo ya metido en Calibre?

Pues aparte de caerte del pedestal y darte cuenta que eres un torpe, es un fastidio.

Un truco muy útil

Es ese post que mencionaba antes, comentaba que antes de poder crear el libro electrónico necesitabas “Añadir a la biblioteca de Calibre” tu documento. Realmente cuando haces eso Calibre crea una carpeta en un directorio suyo,  y crea allí una copia de la versión que subes. Ademas va guardando en ese mismo directorio las versiones en otros formatos que se vayan generando posteriormente.

Pero no se ve ninguna opción que te permita modificar el fichero desde Calibre (solo hay una opción de Modificar, pero solo es para el formato epub)

Así que cada vez que te equivocas, aparentemente no queda otra que borrar de la librería el libro y volverlo a subir. Perdiendo lo que tenias ya hecho en el anterior como son los metadatos y la portada. Y todo seguramente porque has visto una errata en la descripción de una imagen en la pagina 240.

Pues hay una manera de saltarte ese paso tedioso.

Calibre tiene la opción de enseñarte en el Explorador de Archivos donde se encuentra tu libro. Yo uso esta opción para ir mas rápido corrigiendo esos posibles fallos.

Si pulsas en el recuadro que he marcado, te abrirá una ventana con el navegador de ficheros, y veras una copia de tu fichero de texto. Ese fichero es el que usa Calibre para hacer las conversiones.

Ahm vale, muy bien, ¿y que hago con el?

Pues fácil, ese fichero realmente es tu copia maestra. Bueno, una copia de tu copia maestra. Osea una copia de tu versión final del libro. Si lo abres con el editor de texto, podrás corregir ese fallo, o otros mil que hayas detectado.

Si lo grabas, puedes continuar con la conversión sin interrupciones. Solo habrá que darle al botón de procesar. Calibre usará todas las características que ya le has configurado en el menú de conversión, y el fichero ya corregido. No la anterior versión que falla.

Cuando por fin hayas acabado, cuando tengas la versión deseada, lo que tienes que hacer es copiar ese fichero y sobreescribirlo (machacarlo sin piedad) con el fichero que usas para generar tu e-book en formato electrónico, y que guardas en la nube.

Y sino lo guardas en la nube, hazme caso, ¡¡HAZLO!!

En resumen:

  1. Añade tu libro a la librería de Calibre.
  2. Genera el fichero en el formato que deseas y revisa como ha quedado.
  3. Haz los cambios necesarios en la copia que te genera automáticamente Calibre.
  4. Usa esa copia, cuando este todo ok, para que sea tu versión maestra.

Como os prometí, con este consejo ganaréis un montón de tiempo, y reduciréis errores.

¡Ojalá os sirva de ayuda! Nos vemos en el siguiente post.

 

 

Como gestionar los diferentes formatos de tu libro

Cuando me encontraba inmerso en la creación de mis primeros libros, me encontré con muchas dificultades, que fui sorteando como pude. Una de las que mas problemas me dio fue la de gestionar los diferentes formatos de tu libro.

Bueno, no nos pongamos tan tremendos. Realmente con un poquito de cabeza todo se pudo solventar.

Os lo explico a continuación:

Un libro, dos versiones

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Usa la nube para guardar tu manuscrito

Y cuando hablo de la nube, me refiero a usar almacenamiento de datos en la nube. Si, eso que parece tanto de ciencia ficción, y que debe ser carísimo. El almacenamiento en la nube se recomienda para trabajos en equipo, y para manejar datos que NO se pueden perder. Suena muy profesional.

¿Y para que quieres usar algo tan sofisticado y caro para guardar tu libro aun sin nacer? Seguro que piensas que eso no va contigo, que es algo demasiado complicado.

Seguramente pienses que esto no es la NASA, y que con tener el ficherito guardado en una carpetita de tu ordenador basta. Total los ordenadores no se rompen nunca, ¿no?

Y si solo estas tu escribiendo ese libro, ¿para que necesitas un control de versiones? Aparentemente eso solo tiene sentido para el caso en que varias manos tocan el mismo documento, no se estén pisando el trabajo constantemente.

Y si, además, eres lo suficientemente ordenado puedes tener una copia ACTUALIZADA a mano siempre.

Si crees que vas a ser capaz de cumplir a rajatabla todos esos pasos, ánimo.

Pero ya te digo yo, que estas incurriendo en un riesgo innecesario. yo de ti no lo haría.

Razones por las que necesitas guardar tu trabajo en la nube

 

  1. Si estas escribiendo un libro seguramente no te gustará perder todo tu trabajo si se te rompe el disco duro del ordenador. Y si. Se puede romper. No pasa todos los días, pero pasa.
  2. Si te roban (o pierdes) el dispositivo donde lo estas escribiendo, portátil , tablet, etc. y no puedes recuperarlo.  Si a parte de la put… de tener que pagar un nuevo ordenador, tener que pasar por el trago de haber perdido tu libro PARA SIEMPRE puede ser desesperante.
  3. Si eres una persona desorganizada, eres muy capaz de borrar el libro tu mismo. Así, zas, y el libro ya no existe.
  4. Y si eres una persona minimamente organizada, puede ser que puedas gestionarte un sistema de copias de seguridad: En un pen, en un disco duro externo etc. Pero te hago la pregunta clave: ¿serás capaz de tener todas las copias de seguridad al día? Y ademas, ¿serás capaz de tener diferentes versiones guardadas?
  5. Si estás escribiendo un libro, y tienes un rato libre pero no tienes contigo el dispositivo en donde lo tienes guardado, no vas a poder aprovechar ese tiempo perdido.
  6. Si estas de vacaciones playeras y llueve, es un buen momento para conectarte con el ordenador del hall del hotel, y aprovechar ese tiempo que total vas a perder. O en ese momento de tedio en casa de los suegros. Y lo mismo digo si consigues arañar algún momento ocioso en el trabajo.
  7. Si estas cambiando la maquetación, o haciendo algún experimento raro en tu libro, y después de hacer varios cambios, ves que la estas liando pardisima, vas a querer volver a atrás hasta ese punto. Y eso solo lo podrás hacer si tienes copias de seguridad con versiones anteriores.

Si queréis complicaros la vida sin necesidad, podéis seguir sin utilizar la nube, sino. tenéis dos opciones que recomiendo fervientemente:

Usar Dropbox

En mi caso comencé a usar Dropbox cuando aun no lo usaba nadie, y me resolvió todos esos problemas que contaba más arriba de un golpe.

Tenia control de versiones, ademas de tener mi/s libro/s en la nube, y eso quería decir que :

  • No los iba a perder nunca
  • Podría editarlos en cualquier momento y lugar

Si no os parecen pocas ventajas, os doy otra más.

  • ¡Es GRATIS!

Si claro, es gratis hasta cierto volumen de datos guardados.

Yo por ejemplo tengo 7 Gb y todavía estoy en modo gratuito.

Si lo usáis para guardar fotos seguramente no os baste con ese espacio. Pero si solo queréis guardar vuestros libros, ya os digo, que no vais a poder escribir los suficientes libros para llenar 7 Gb, así que para mi es la opción perfecta.

Usar Google Drive

En este caso, con Google Drive tienes la ventaja de poder usar Google Docs directamente para editar tu texto. No he usado en serio el editor de texto, así que no os puedo hablar de él, como si he hecho de otros programas.

Y del mismo modo que en Dropbox, tienes control de versiones y puedes recuperar versiones anteriores sin problema.

Y al igual que en Dropbox, en Drive tienes almacenamiento gratuito hasta cierto volumen.

Para escribir este post, he ido a mirar cuanto espacio tenia disponible con Drive, y ¡acabo de descubrir que tengo 10 Gb para mi solito!. Ni me había fijado.

Y eso sin pagar ni un duro.  Así que ya me diréis como vamos a llenar a base de ficheros .doc de 2 o 3mb (eso si tienes fotos en el libro) esos 10 Gb. O los 7 Gb en caso de Dropbox

Además, si sois muy paranoicos, podéis guardar los ficheros en ambos sistemas sin coste alguno y con la ventaja de tener doble nivel de seguridad. Triple si contamos que además vuestro ficheros estarán guardados en vuestros dispositivos.

En todo caso, no me llevo comisión por que uséis alguno de estos dos sistemas. Realmente os los recomiendo de corazón.

Bueno acabo ya, espero que os haya convencido, ¡y que nunca perdáis vuestro trabajo por accidente!

 

Porque uso OpenOffice para escribir

Seguramente si os preguntasen que software de edición de texto usáis o usaríais para escribir, diríais Microsoft Word.

Es lógico, es el estándar en el mundillo de los procesadores de texto.

Y es que realmente es la opción mas usada y en mi caso, seria la preferida, después de tantos años de usarla en el trabajo. Y el conocimiento completo sobre la herramienta es básica si te vas a tirar varios cientos de horas escribiendo con ella.

Así que la opción que tendría que haber usado para retomar mis inquietudes literarias, debería haber sido Word.

¿No? ¿No era obvio?

Pero el titulo de este post habla sobre OpenOffice.  ¿Y eso porqué?

Se una mejor persona, usa software libre

Claro que Word es la opción mas lógica, pero también es de las mas caras.

Una licencia de Word se mueve en torno a los 100€ o mas si viene incluido dentro del paquete de Microsoft Office.

Al retomar la escritura, mi idea era que mi afición no me costara dinero, y así también seria mas fácil rentabilizarla. De tal manera que sin usar medios ilícitos, mi única opción pasaba por usar software libre y ahí estaba OpenOffice para acogerme.

Pero la historia no fue tan bonita.

OpenOffice aparentemente se parece a Word, pero tiene alguna peculiaridad que lo hace insufrible. Añadir el número de pagina, encabezados, definir los estilos de página por defecto, son ejemplos de tareas aparentemente sencillas que se convierten en dolores de cabeza.

El corrector ortográfico automático, dejaba mucho que desear, pero con las siguientes actualizaciones del programa, y con las palabras que fui añadiendo, ya quedó bastante potable. También la decisión de usar OpenOffice complicó sobremanera la conversión del archivo de texto a formato e-book.

Mi problema fue, que cuando me di cuenta de estas complicaciones ya tenia mi primer libro escrito, y material suficiente para el segundo. Intenté pasarme a LibreOffice, pero también tenia sus cosas, y ya no tenia ganas de seguir experimentado.

En resumen me dio pereza cambiarme.

Con 5 años de aprendizaje, ya no tengo problemas con OpenOffice, y creo que el resultado que me ofrece es aceptable, y tengo la conciencia tranquila sobre usar software libre.

Eso si, si algún día, en Microsoft bajan los precios, me plantearé el pasarme a Word. No lo dudéis.

Y es que yo ya había vivido una experiencia con una herramienta de edición de texto que si que me convencía.

 

Una corta (pero aburrida) historia de abuelete.

Años ha, el que esto escribe usaba WordPerfect para escribir mis trabajos de la EGB. Y es que ya tenia un PC y sabia como usarlo 😉

Sobre la licencia de ese WordPerfect, mejor no hablemos, porque seguramente venia de algún diskette misterioso que apareció por allí y nadie sabia de donde había salido.

En aquel entonces era un privilegiado puesto que el resto de mis compañeros tenia que entregar sus trabajos escritos con máquina de escribir. Eso con suerte…

El manejo que llegue a alcanzar con WordPerfect 5.0, comando arriba, comando abajo. Pensad que por aquel entonces aun no tenia ni ratón.

Borrando, corrigiendo fallos ortográficos. Chicos, estamos en 1992, NO EXISTE el corrector ortográfico automático.

Pero no todo era arcaico en aquel WordPerfect. En aquel entonces aquella versión tenia la genial mejora del llamado WYISWYG.  Detrás de este trabalenguas se escondía una ventana que te enseñaba como iba a quedar finalmente la pagina que ibas a escribir.

Y es que eso era necesario, ya que en la ventana principal de edición no podías ver ni el tipo de letra que ibas a usar ni el tamaño con que iba a salir impresa.

Esta era una pantalla real del Wordperfect 5.0

Escribir así era muy duro, pero yo llegué a tener tanta practica con la ventana normal de edición que ni usaba la mejora del dichoso  WYISWYG.

Yo era uno con Wordperfect, de hecho estoy convencido de que, aun hoy, en pocos minutos seria capaz de cogerle el tranquillo. Tal  manejo y control llegué a tener del programa.

Tanta facilidad tenia para usarlo, que mis trabajos cada vez eran mucho mas largos y mucho mas profesionales.

Y como resultado sacaban 10’s, excelentes, matriculas.

Seguramente si yo hubiera tenido que usar maquina de escribir no hubieran sido tan buenos.

¿Y a que venia esta historia?

Quedaos con la moraleja.

La herramienta ayuda mucho al resultado final.

No hagáis caso de mi cabezonería en usar OpenOffice. Usad la mejor herramienta que podáis, con la que estéis mas a gusto y no escuchéis consejos ajenos.

Os dejo, que me ha quedado un post larguísimo.

Me voy a ver si encuentro como instalarme el Word Perfect 5.0 en el portátil 😉

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