¿Os falta inspiración para poneros a escribir un libro de no-ficción?

En un anterior post dejé un par de ideas como muestras de porque era necesario escribir un libro de no-ficción, poniendo ejemplos de historias que deberían tener al menos la oportunidad de poder perdurar. Pero como tenia muchos mas ejemplos me decidí a redactar otro post solamente dedicado a dar ejemplos.

También, con estos ejemplos, os quiero hacer ver que aunque parezca mentira, ese producto tendrá bastante tirada. Y aunque no la tuviera, veréis como es una idea genial escribir sobre ese tema. Mucha gente os lo agradecerá. Y eso sin contar lo que aprenderéis vosotros.

Teniendo en mente un libro de no-ficción de tipo crónica, os voy a dejar 10 ideas para que escribáis sobre ellas:

  1. Historia de vuestro colegio de primaria/secundaria.

    Seguro que nadie ha escrito esa historia aun.  Y estoy convencido de que si escribes ese libro y lo compartes entre los antiguos compañeros de aula tendrás bastantes compradores, y podrás hacer una tirada bastante decente. ¿Y sobre que puedes escribir? Pues bien, piensa que alumnos famosos ha tenido, cuantos cambios de nombre ha sufrido, que profesores han dado clase en el, etc. Seguro que rápidamente encuentras material para completar tu libro.

  2. Historia de vuestro barrio.

    Redactándola podrás conocer mas donde vives, y con ese libro en la mano seguro que en vuestro ayuntamiento os podrá dar mas visibilidad, incluso alguna ayuda. De nuevo compartiendo la existencia del libro en los foros adecuados tendrás mucha visibilidad. No creo que haga falta rebuscar mucho para encontrar información interesante, cuando se trazaron los planes urbanísticos, que había antes en aquel lugar, establecimientos importantes que hubo en el lugar, etc, etc…

  3. Historia de una empresa.

    Si trabajas en una empresa longeva, seguramente puedas escribir la crónica de su historia. De nuevo, hasta podrías tener facilidades desde la propia dirección para escribirlo, y no pocos futuros compradores de tu libro, entre tus compañeros. También puedes buscar una empresa o negocio sobre el que escribir, aunque no trabajes en ella. De eso hablamos en la siguiente idea.

  4. Historia de un establecimiento conocido.

    Aunque no sea de tu propiedad, si eres asiduo de un establecimiento que tenga ya solera, un bar, un colmado, etc, seguro que le puedes sonsacar al dueño que te cuente su historia. Ese libro tendrá muchísima predicación entre otros clientes del local. Y no penséis que no tendréis asuntos sobre los que hablar, las infinitas historias que hayan pasado en aquel lugar os darán material para muchas páginas.

  5. Historia de tu familia.

    Si ya tienes un árbol genealógico, ya tienes medio libro escrito. Y con una familia bastante populosa, 50 ejemplares se venderán rápido. Y aunque no lo vendas, dime quien, a aparte de las dinastías reales, tiene un libro dedicado exclusivamente a su familia 😉

  6. Historia de tu club deportivo local.

    Tanto si sois aun practicantes como sino, seguramente en algún momento habéis participado en algún club deportivo. Un club ciclista, un equipo de fútbol sala, pesca deportiva,etc. Por muy humilde que sea, cuando tenga su libro escrito, estará en igualdad de condiciones de un club de fútbol de primera división. Puedes contar que grandes éxitos tuvo, que deportistas ahora famosos comenzaron en él.Cuando se fundó, con cuanto dinero. Créeme, tienes mucho que contar.

  7. Historia de una instalación deportiva o recinto cultural.

    Si eres un aficionado a este lugar, fácilmente podrás escribir algo sobre el. Y como no podrás involucrar a los gestores para que te cuenten más sobre el. La audiencia que puedes tener también es máxima. Basta que lo pongas en conocimiento y tendrás muchos futuros compradores de tu libro. Si hablamos de un estadio, podrás hablar de todos los equipos que han jugado en él, que partidos han tenido lugar, etc. En cambio si es un teatro o un cine, tienes material mas que de sobra, cuando se fundó, que representaciones se han hecho en él.

  8. Historia de un producto artesano.

    Seguramente en vuestro lugar de residencia, exista un producto artesano -ya sea comestible o no-, que merezca la pena redactar su origen, historia y modo de fabricación. De nuevo tenéis un filón entre los consumidores de ese producto que seguramente compren vuestro libro.

  9. Historia de una estación / puerto / aeropuerto.

    Que mejor lugar  que una instalación por la cual pasa tanta gente para contar historias. Que modelos de trenes, aviones, barcos han pasado por allí. Que lineas, aerolíneas han operado desde ese lugar, o que recorridos partían desde allí. De nuevo tendrás muchas facilidades para distribuir esos libros si te pones en contacto con la dirección de la instalación.

  10. Historia de las fiestas de tu barrio.

    Y sin pensar tanto en patrimonio tangible, podríamos hablar de tradiciones o fiestas de un ámbito local, y de las que nadie se haya dignado a escribir sobre ellas. Piensa que en la siguiente ocasión que se celebren estas fiestas, tu libro podría estar a la venta en un tenderete, verás como te los quitan de las manos.

Me dejo otros ejemplos, de hecho ahora mismo se me acaba de ocurrir, que quizás podríais hablar de vuestro hospital o centro medico mas cercano. Podrás contar que gente famosa nació en ese hospital, que médicos, su actuación en alguna epidemia o durante alguna guerra. Incluso ver que otros usos ha tenido ese edificio a lo largo de su existencia. Seguramente vosotros encontréis muchos mas ejemplos, leyendo los que ya he dejado.

Quiero incidir de nuevo en que no os quedéis con la parte pecuniaria de este asunto. Si digo que ese libro será fácil colocar, no es para que os forréis vendiendo libros sobre estos temas, si no para que podáis realizar una tirada relativamente grande, sin tener que perder dinero. Básicamente para que veáis que, aunque sea algo de interés muy local, no es un tema que no tenga interés.

Realmente, el único fin que tendríais que tener en mente al escribir un libro de esta categoría, debería ser el de preservar esa historia que estás contando, lo demás debería ser secundario.

Venga, ¡nos vemos en la próxima!.