Y a veces la inspiración sale de decir un: ¿Y si?

¿Y si hubiera pasado esto en lugar de lo otro?

¿Y si hubiera pasado este hecho histórico en lugar de lo que sucedió realmente?

Si eres un fan de la historia, tienes a tu alcance millones de hechos históricos, que bien retocados, pueden generar millones posibles historias para engrosar tu libro de cuentos.

Y eso es lo que hago yo en casos como “Acampados en el rio Escamandro” o “¡Se nos fue de las manos!“, ambos presentes en Historias de Cuento Ficción, y que utilizan este truco básico pero efectivo. Coger un hecho histórico asentado y perfectamente creíble y darle un giro inesperado para convertirlo en algo aun más fantástico y emocionante.

Lo dicho, la inspiración está ahí afuera y tienes que ir a por ella… 😉